Científico con microscopio

Descubre cómo contribuimos con el avance de la ciencia en América Latina

16/05/23

Desde hace 25 años, en Bristol Myers Squibb apostamos por la investigación científica en cinco países de Latinoamérica: Argentina, Chile, Colombia, México y Perú. Llevamos adelante distintas fases de estudios clínicos que nos permiten avanzar en el desarrollo y la aprobación de medicamentos innovadores.

Fue un día de 1928, cuando el científico escocés Alexander Fleming regresó de sus vacaciones y descubrió algo que cambiaría para siempre el rumbo de la medicina. Fleming vio que algunas de las placas de Petri (esos recipientes redondos de cristal que se utilizan, entre otras cosas, para la observación de microorganismos) que había dejado olvidadas en su escritorio semanas atrás estaban contaminadas por un hongo. Y que, alrededor de ese hongo, morían las colonias de bacterias. Así, dio el primer paso para uno de los mayores hallazgos de la medicina, que, con el correr de los años, salvaría millones de vidas: la penicilina. 

Otros avances similares, como la anestesia, los rayos X, la insulina, la estructura del ADN, los trasplantes o las vacunas contra enfermedades como la viruela, el sarampión, las paperas y la rubeola, marcaron un antes y un después en la vida de las personas. Descubrimientos como estos han sido nuestra inspiración en Bristol Myers Squibb: sabemos que la ciencia puede cambiar vidas −y mejorarlas− y para ello trabajamos cada día.

Nuestro objetivo es desarrollar medicamentos innovadores que ayuden a superar enfermedades graves. Desde hace 25 años, llevamos adelante esta tarea en cinco países de LATAM (México, Argentina, Perú, Chile y Colombia), donde investigadores e investigadoras realizan pruebas en líneas celulares y otras instancias iniciales, y luego avanzan hacia estudios clínicos en seres humanos. Estos incluyen tres fases consecutivas:

  1. Primero, alcanzan a grupos de entre 8 y 20 personas, para evaluar las acciones farmacológicas de un medicamento, sus potenciales efectos secundarios en dosis crecientes y, si fuera posible, obtener evidencia temprana sobre su eficacia. 
  2. Luego, los estudios se amplían a un número mayor, de entre 40 y 100 personas, para determinar la efectividad y obtener más información sobre la seguridad del fármaco. 
  3. Y, finalmente, a un grupo de entre 200 y miles de pacientes, dependiendo del producto que se esté analizando (las vacunas, por ejemplo, requieren pruebas en más de 10.000 personas).

Actualmente, en LATAM estamos estudiando 22 nuevos medicamentos en 87 ensayos clínicos en las áreas terapéuticas de oncología, inmunología, oncohematología, cardiología y fibrosis. En ellos están participando alrededor de 2000 pacientes. Para 2024, esperamos incrementar este número en un 25% aproximadamente.

Actualmente, en LATAM estamos estudiando 22 nuevos medicamentos en 87 ensayos clínicos en las áreas terapéuticas de oncología, inmunología, oncohematología, cardiología y fibrosis. En ellos están participando alrededor de 2000 pacientes. Para 2024, esperamos incrementar este número en un 25% aproximadamente.

¿Por qué elegimos América Latina?

“En Bristol Myers Squibb trabajamos con aquellos investigadores e instituciones que nos permiten desarrollar medicamentos de la manera más segura y eficiente posible”, afirma Pablo Viard, director de Investigación y Desarrollo LATAM. Esto requiere de tecnología y de un conocimiento científico-técnico avanzado; ambas fortalezas de la región. “Aquí existe una capacidad muy valiosa y un diferencial en cuanto a la cantidad y la reputación de los investigadores. Además, hay un marco regulatorio claro y definido, con organismos expertos y comités de ética que tienen años de experiencia y nos dan la certeza y la tranquilidad de que estamos haciendo las cosas bien”, concluye.

LATAM participa en el 20% de los desarrollos que Bristol Myers Squibb lleva adelante

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